Convierte al instante entre los sistemas numéricos decimal, binario, octal y hexadecimal con soporte de complemento a dos.
Rango válido (con signo): -128 a 127
Un convertidor binario traduce números entre los sistemas de numeración posicional que utilizan los ordenadores internamente. Las cuatro bases más comunes son: decimal (base 10), binario (base 2), octal (base 8) y hexadecimal (base 16). Dominar estas conversiones es una habilidad fundamental en informática, electrónica digital y programación de sistemas.
En España, los operadores de telecomunicaciones como Telefónica y Vodafone asignan rangos de direcciones IPv4 estructurados en bloques binarios. Además, los colores en web design se expresan habitualmente en hexadecimal (#RRGGBB), y muchos frameworks de desarrollo español trabajan directamente con valores binarios y hexadecimales en temas de seguridad y criptografía.
El valor de un número en cualquier sistema posicional es la suma de cada dígito multiplicado por la base elevada a la potencia de su posición, empezando desde cero por la derecha.
El complemento a dos representa los enteros negativos en binario: se invierten todos los bits y se añade 1. Gracias a esto, el mismo circuito sumador funciona para números positivos y negativos.
La letra 'ñ' tiene el código ISO-8859-1 número 241 = 1111 0001 en binario de 8 bits y 0xF1 en hexadecimal. Al procesar texto español en sistemas heredados, conocer esta codificación evita problemas de caracteres mal interpretados.
La máscara 255.255.255.0 divide una red IPv4 en segmentos de 256 direcciones. En binario: 1111 1111.1111 1111.1111 1111.0000 0000. La notación CIDR /24 hace referencia a los 24 bits a 1 consecutivos.
El puerto TCP 443 (HTTPS) equivale a 0001 1011 1011 en binario de 9 bits y 0x1BB en hexadecimal. Los cortafuegos y los analizadores de paquetes trabajan frecuentemente a nivel hexadecimal.
El rojo corporativo de la bandera española (#C60B1E) tiene sus canales en hexadecimal: C6 = 1100 0110, 0B = 0000 1011, 1E = 0001 1110. Comprender la representación binaria de los colores es esencial en diseño digital.
Escribe o pega un valor en cualquiera de los cuatro campos (decimal, binario, octal o hexadecimal).
Selecciona la anchura de bits adecuada para tu contexto (8 bits para un byte, 32 bits para un entero estándar).
El convertidor valida la entrada según la base elegida y el rango con signo.
Se calcula el equivalente decimal y se expresa simultáneamente en todas las demás bases.
Los decimales negativos se muestran en complemento a dos para la anchura de bits elegida, con los valores octales y hexadecimales correspondientes.
Los transistores conmutan entre dos estados estables (encendido/apagado, tensión alta/baja) que se corresponden naturalmente con 1 y 0. Representar diez estados estables por dígito decimal sería mucho más complejo y propenso a errores en los circuitos electrónicos.
El complemento a dos codifica números enteros negativos: se invierten todos los bits y se añade 1. Así, el mismo circuito sumador funciona para ambos tipos de números, simplificando considerablemente el diseño de los procesadores.
Agrupa los bits en grupos de 4 desde la derecha, rellenando con ceros a la izquierda si es necesario. Cada grupo de 4 bits se corresponde con un dígito hexadecimal: 0000=0, …, 1010=A, 1111=F.
Sin signo: todos los bits representan magnitud (0 a 2ⁿ−1). Con signo (complemento a dos): el bit más significativo indica el signo, con rango de −2ⁿ⁻¹ a 2ⁿ⁻¹−1.
Un byte siempre equivale exactamente a dos dígitos hexadecimales, lo que hace el hexadecimal mucho más compacto y legible que las largas cadenas binarias. Las direcciones de memoria, los códigos de color y las máscaras de bits se escriben convencionalmente en hexadecimal.
La anchura de bits (8, 16, 32 …) define el rango con signo y la representación en complemento a dos. En 8 bits: −128 a 127; en 32 bits: −2.147.483.648 a 2.147.483.647.