Convierta al instante entre Celsius, Fahrenheit, Kelvin, Rankine, Délisle, Newton, Réaumur y Rømer. Resultados en tiempo real para las 8 escalas termométricas.
La temperatura es una magnitud física fundamental que expresa el estado térmico de la materia. En España y en el mundo hispanohablante, el Celsius (°C) es la unidad cotidiana para el tiempo meteorológico, la cocina y la medicina. El Kelvin (K) es la unidad base del SI para la temperatura termodinámica, indispensable en física, química e ingeniería. El Fahrenheit (°F), que domina en Estados Unidos, resulta cada vez más relevante en España gracias al turismo, las series y la gastronomía anglosajona. Las escalas históricas —Réaumur, Newton, Délisle y Rømer— ya no se usan en la práctica, pero forman parte esencial de la historia de la ciencia europea y mundial.
A diferencia de otras conversiones de unidades (metros a kilómetros, gramos a kilogramos), la conversión de temperatura es una transformación afín: cada escala tiene su propio cero de referencia y un tamaño de grado diferente. No basta con multiplicar por un solo factor; también hay que sumar o restar un desplazamiento. Este convertidor utiliza Celsius como paso intermedio y aplica automáticamente la fórmula afín correcta en dos etapas. Introduzca un valor, elija la escala de origen y los ocho resultados se actualizan al instante.
Cada conversión pasa por Celsius como punto pivote. Primero se convierte el valor de entrada a Celsius mediante la fórmula toC y, a continuación, ese valor en Celsius se convierte a cada escala de destino mediante la fórmula fromC. La estructura general es:
Donde f_toC convierte la escala de origen a Celsius y f_fromC convierte Celsius al resultado. Las fórmulas detalladas para cada escala se muestran en los paneles siguientes.
→ Celsius (entrada)
Celsius → (salida)
Referencias clave
Sevilla ostenta uno de los récords de temperatura de Europa continental, con 44–47 °C (111–117 °F) registrados en veranos recientes. En el verano de 2023 se superaron los 45 °C en varios puntos del sur de España. Para los turistas estadounidenses, 45 °C equivalen a 113 °F — una cifra que subraya la intensidad extrema del calor andaluz.
La temperatura normal del cuerpo humano es 37 °C (98,6 °F, 310,15 K). La fiebre se considera a partir de 38 °C (100,4 °F). En la escala de Réaumur —utilizada en textos médicos franceses hasta el siglo XIX— 37 °C corresponde a 29,6 °Ré, lo que ilustra bien cómo la misma realidad física puede expresarse con números muy diferentes según la escala elegida.
Las recetas españolas indican siempre los tiempos de horno en grados Celsius. Una paella valenciana no va al horno, pero el pollo asado se prepara a 200 °C (392 °F, 473,15 K). Los polvorones y mantecados navideños se cocinan a 180 °C (356 °F). Cuando la receta se recibe de un familiar en EE. UU. y la temperatura aparece en Fahrenheit, este convertidor resulta indispensable.
El cero absoluto, 0 K = −273,15 °C = −459,67 °F = 0 °R, es la temperatura más baja teóricamente posible, donde cesa todo movimiento térmico clásico de los átomos. Fue definido por lord Kelvin (William Thomson) en la Universidad de Glasgow en 1848 y es la base de la termodinámica moderna. En la escala de Rankine, 0 °R coincide exactamente con este límite absoluto.
Introduzca el valor numérico de la temperatura que desea convertir en el campo de entrada. Se aceptan números positivos, negativos y decimales.
Seleccione la escala de origen en el menú desplegable. Las 8 escalas aparecen con su nombre completo y símbolo.
El convertidor calcula primero el equivalente en Celsius (fórmula toC) y luego aplica la fórmula fromC para cada escala de destino.
Los resultados se agrupan en: Escalas habituales (Celsius, Fahrenheit, Kelvin, Rankine) y Escalas históricas (Délisle, Newton, Réaumur, Rømer).
Todos los valores se actualizan en tiempo real mientras escribe, sin necesidad de confirmar. Los resultados muy grandes o muy pequeños se muestran en notación científica.
Estimación rápida Celsius → Fahrenheit: °F ≈ °C × 2 + 30 (regla mnemotécnica, no exacta). La fórmula exacta es °F = °C × 9/5 + 32; así, 20 °C son exactamente 68 °F.
El Kelvin no usa símbolo de grado: se escribe simplemente 'K', nunca '°K'. Un kelvin tiene el mismo tamaño que un grado Celsius; la única diferencia es el origen (desplazado 273,15 unidades).
La escala Rankine es el equivalente absoluto del Fahrenheit: 0 °R es el cero absoluto y un grado Rankine equivale a un grado Fahrenheit. Se usa en algunos cálculos de ingeniería termodinámica de Estados Unidos.
La escala Délisle funciona de forma inversa: los valores más altos corresponden a temperaturas más bajas. El agua hierve a 0 °De y se congela a 150 °De, exactamente al contrario que en la escala Celsius.
Celsius y Fahrenheit coinciden exactamente a −40°. Es el único punto de cruce de ambas escalas y un dato muy útil para los viajeros frecuentes entre España y América del Norte en invierno.
La mayoría de las conversiones de unidades son lineales: un metro siempre son 100 centímetros. Pero las escalas de temperatura tienen ceros diferentes: 0 °C no coincide con 0 °F (que está 32 grados por encima del punto de congelación del agua). Como los orígenes no coinciden, además del factor de escala es necesario sumar o restar un desplazamiento. Eso convierte la conversión de temperatura en una transformación afín, no puramente proporcional.
Kelvin y Celsius tienen el mismo tamaño de grado (1 K = 1 °C como intervalo), pero orígenes diferentes. 0 °C = 273,15 K (punto de fusión del hielo). 0 K = −273,15 °C (cero absoluto). El Kelvin es la unidad base del SI para la temperatura termodinámica y se usa siempre que se necesitan valores absolutos en física, química e ingeniería.
Ambas escalas se igualan exactamente a −40°: −40 °C = −40 °F. Es el único punto de intersección de las dos rectas, porque a ese valor el factor 9/5 y el desplazamiento +32 se cancelan matemáticamente de forma exacta.
El Fahrenheit se adoptó en Norteamérica en el siglo XVIII, antes de la generalización del sistema métrico. Está muy arraigado en la cultura estadounidense: informes meteorológicos, termostatos domésticos, recetas de cocina. En ciencia, medicina e industria, incluso en EE. UU. se usa Celsius y Kelvin, pero el Fahrenheit persiste en la vida cotidiana.
Estas escalas ya no se usan en la práctica. Son de interés para historiadores de la ciencia y metrólogos. Réaumur fue estándar en la química europea de los siglos XVIII y XIX, especialmente en la producción de azúcar y conservas en Francia y Rusia. Newton fue uno de los primeros intentos de medición científica de la temperatura. Délisle fue usado en el Observatorio de París durante décadas. Rømer inspiró a Fahrenheit para crear su propia escala.
Ambas son escalas absolutas (origen en el cero absoluto), pero difieren en el tamaño del grado: un grado Rankine equivale a un grado Fahrenheit (es decir, 5/9 de kelvin), y un kelvin equivale a 9/5 grados Rankine. Conversión: K = °R × 5/9; °R = K × 9/5. Rankine se usa en algunos ámbitos de ingeniería termodinámica de EE. UU., especialmente en aeronaútica y en normativas antiguas de HVAC.
Todas las conversiones se calculan con fórmulas afines exactas. Los valores se redondean a 8 cifras significativas para su visualización. Para trabajos de precisión científica o de ingeniería, verifique siempre los resultados con instrumentos calibrados.